«Si morir es esto, qué bonito es el cielo». «Esto no hay que verlo, hay que sentirlo». Estas dos frases reflejan a la perfección el sufrimiento que viví anoche mientras veía cómo la Real Sociedad era capaz de volver a ganar, de alzarse con una nueva Copa del Rey, la cuarta de su historia.
Fue un partido indescriptible para cualquiera que sienta pasión por el equipo txuri-urdin. Una Copa que estuvo ahí y que, al mismo tiempo, pudo haberse escapado. La Real le jugó de tú a tú al Atlético de Madrid; tanto fue así, que se puso por delante a los 16 segundos con un cabezazo de Ander Barrenetxea. Lookman lograría la igualada minutos después, pero antes del descanso, Mikel Oyarzabal volvía a adelantar a la Real desde los once metros.
El conjunto madrileño logró empatar el encuentro en los minutos finales gracias a un tanto de Julián Álvarez. A partir de ahí, la Copa estuvo más cerca que nunca de escaparse: ocasiones que rozaban los postes e incluso, ya en la prórroga, un disparo del delantero argentino que se estrelló en la madera.
Llegó la tanda de penaltis —la segunda en esta edición de la Copa— y volvió a aparecer Unai Marrero para convertirse en protagonista con dos paradas de época. Finalmente, Pablo Marín se vistió de héroe marcando el penalti decisivo que entrega a la Real Sociedad el trofeo.
Con este triunfo, además del título, el conjunto vasco asegura una plaza para la Europa League la próxima temporada.
Toca celebrar, toca disfrutar lo vivido. Porque, por fin, la denominada «generación perdida» logra su sueño de vivir una final desde dentro.
¡Eskerrik asko, Erreala!

Brutal!!
ResponderEliminar•116 años de historia Txuri Urdin,
• 4veces que se gana la Copa de SM el Rey
•Y tú has vivido dos!!!